Cómo me gusta mi trabajo... y cómo sufro cuando por culpa de alguno, nos desprestigian y nos desprecian. Ya no es solo que nadie valore lo que hacemos, sino que además, todo el mundo parece tener el derecho de criticar nuestra labor sintiéndose un experto en pedagogía sin tener, ni la menor idea de lo que supone ser docente... y ya no eso, sin la menor idea de todo el trabajo que realizamos, no sólo dentro, sino también fuera de las aulas.
Como maestra, pienso que mi trabajo es el más bonito del mundo y posiblemente, uno de los más gratificantes. No sería capaz de ser otra cosa, es lo que realmente me llena y me gusta. Y es que los niños... son geniales. Son capaces de cambiarte el estado de ánimo, de hacerte sentir la cosa más importante del mundo, con tan solo una sonrisa o unas palabritas.
Hoy es el día mundial del maestro... y me gustaría felicitar a todos esos compañeros de profesión, que día a día, se dejan la piel en las aulas, por sus alumnos. Entre ellos, mi madre, quien no solo me ha enseñado muchas cosas de la vida, sino que además, comparte su expriencia conmigo y me aconseja como nadie sabe.
Por aquellos que viven POR y PARA la docencia.
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