o1.o9.2o1o - 9 a.m.
Nerviosos, entre profesores que se saludaban efusivamente después del verano, Susana , Jorge y yo; esperabamos, con cara de perdidos, en el banco que posteriormente supimos era el de los castigados. Junto a Holly y Raquel, que ya sabían de qué iba aquello, empezamos un curso por el San Vicente.
Poco después llegó Víctor... y Borja... y Andrea.
Y Lucía, y Dalia, y Jose Luis.
Y más tarde Alicia, y Ana.
Siempre he dicho que lo mejor de este año han sido los pedazo de compañeros que he tenido. Sin ellos, es posible que las cosas hubieran sido mucho más difíciles, porque desde luego lo de este colegio es para verlo.
Las cenas, las exclusivas de los viernes, las celebraciones de cumpleaños, los cotilleos, las búsquedas en Facebook, las quejas por los post-it amarillos, las historias de prácticas, las excursiones, las risas, la lectura de blogs, las copas de Ramón Bilbao, las despedidas, los 'estoy hasta los cojones', los ciclos de los lunes, las lecturas de actas por San Francisco... son cosas, que sólo ellos entienden.
Son ellos, a quienes dedico esta entrada. Porque como en todo, hemos tenido buenos y malos momentos. Pero en este caso, los malos parecen muy pocos comparados con todos los buenos.
No todo el mundo tiene la suerte de poder decir, que en su primer año de trabajo ha tenido compañeros como estos. Y a mí me han ayudado mucho. Entre otras cosas, porque he sido la 'peque'; y siempre han estado ahí para apoyarme, decirme eso de: "cuánto te queda por aprender", o animarme con las oposiciones. Y es que, para entender qué significa ser Sanvi, hace falta vivirlo.
Vendrán nuevos coles, nuevos niños, nuevos compis... Y ojalá algún día, (eso sí, todos con plaza) volvamos a coincidir. Será genial volver a compartir historias, ciclos, claustros y clases.
Las cenas, las exclusivas de los viernes, las celebraciones de cumpleaños, los cotilleos, las búsquedas en Facebook, las quejas por los post-it amarillos, las historias de prácticas, las excursiones, las risas, la lectura de blogs, las copas de Ramón Bilbao, las despedidas, los 'estoy hasta los cojones', los ciclos de los lunes, las lecturas de actas por San Francisco... son cosas, que sólo ellos entienden.
Son ellos, a quienes dedico esta entrada. Porque como en todo, hemos tenido buenos y malos momentos. Pero en este caso, los malos parecen muy pocos comparados con todos los buenos.
No todo el mundo tiene la suerte de poder decir, que en su primer año de trabajo ha tenido compañeros como estos. Y a mí me han ayudado mucho. Entre otras cosas, porque he sido la 'peque'; y siempre han estado ahí para apoyarme, decirme eso de: "cuánto te queda por aprender", o animarme con las oposiciones. Y es que, para entender qué significa ser Sanvi, hace falta vivirlo.
Vendrán nuevos coles, nuevos niños, nuevos compis... Y ojalá algún día, (eso sí, todos con plaza) volvamos a coincidir. Será genial volver a compartir historias, ciclos, claustros y clases.
Gracias por este curso Sanvis. Os echaré mucho de menos al año que viene.
Y es que sois estupendos.
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¡¡Madre mía, Marta ... snif snif, pero que pedazo de entrada más emotiva!!
ResponderEliminarDesde luego que este año ha sido mucho más llevadero gracias a vosotros, interinos, laborares y fijos recien llegados. No tengo duda de que, hablando de compañeros, echare mucho de menos este colegio y este curso... ¡¡GRACIAS!!
Fdo: JORGE (El del banco de castigados del primer día)
En un trabajo siempre lo he dicho, es fundamental que haya buen clima y que los compañeros se lleven bien porque si no te acabas amargando... Lo hace todo más fácil
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