Y aquí estoy de nuevo.. para quejarme.
Siempre me ha gustado Junio; es mi mes. Y siempre tenía connotaciones positivas... fin de curso, cenas de clase, comienzo de vacaciones, veranito, piscina, playa, cumpleaños... Cuando empecé la universidad ya le cogí algo de asquillo: selectividad, exámenes finales, trabajos, etc. Pero aún así, molaba... porque terminabamos a tiempo para hacer mil cosas.
Pero este año no va a ser igual. Junio equivale a sufrimiento. A mucho sufrimiento.
Con los nervios a flor de piel, mandando a hacer puñetas a todo lo que se dirige a mí, sin ganas de hacer nada, sin la concentración suficiente para estudiar... así estoy viviendo este mes que empezó hace 11 días, y que aún nos deja unos cuantos para seguir sufriendo. Esto de las oposiciones me está matando. Si durasen un mes más, yo me moría...
Y total, ¿para qué? ¿Para que la gente siga diciendo que ser maestro es muy fácil? Pues es que a veces entran ganas de dejar de prepararme para esto e irme al campo a coger cerezas.
Vamos a ver, la dificultad de esta carrera no está en los tres años de clase, aunque obviamente haya asignaturas que son... para echártelas a la cara. La dificultad está en el día a día (no todos somos válidos para este trabajo... requiere mucho sacrificio y mucha paciencia) y en las oposiciones.
Todo el mundo se cree lo suficientemente competente como para decirte cómo tienes que hacer tu trabajo... y con los suficientes derechos como para echarte en cara las vacaciones, el poco trabajo, o lo sencillo que es dar una clase.
Ser maestro hoy en día está desprestigiado. Empezando por esa extraña creencia de que no hacemos nada, cuando pocos saben lo que es una hora de exclusiva o las actividades de formación; y siguiendo porque los padres se meten donde no les llaman (muy típico también hoy en día).
- Su hijo ha hecho esto..
- ¿Mi hijo? Imposible, es un santo.
- Y ha suspendido...
- ¿Mi hijo? Imposible, va a clases particulares.
- No hace los deberes nunca, no atiende...- ¿Mi hijo? Pues apuntaselos tú en la agenda...
- Su hijo habla, no atiende en clase...
- ¿Mi hijo habla? no... será que tú no enseñas bien.Así que con esas nos quedamos. No sabemos hacer nuestro trabajo. A más de uno me gustaría verlo en clase... si no saben educar a uno van a saber educar a veinticinco... ¡JA!
Ahora empiezo a entender por qué, cuando le dije a mi madre que iba a estudiar Magisterio... puso esa cara tan rara y me dijo... ¿Estás segura?
Pero aún así... lo estaba. Y lo sigo estando.
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Junio dejó de molar hace años o por lo menos para mí jajaja. Y este año más ... :(. como va el estudio? Qué sepas que yo te veo como maestra, creo que tienes paciencia y a la vez no te dejas amedrentar. Sigue así aguantando las chorradas de padres que culpan a los maestros de sus propios problemas porque no saben educar a sus hijos con disciplina te irá bien. Siempre es más fácil echar la mierda a los demás pero todos sabemos incluso ellos que la mierda está en sus casas.
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