Naces, creces, estudias, vives lo que puedes, y mueres.
Resulta que, nos pasamos gran parte de nuestra vida, estudiando, o intentándolo.. ¿Para qué? Para conseguir el trabajo que queremos, para forjarnos un futuro. Pocas veces lo hacemos por satisfacción personal.. y realmente, aunque exista una motivación paralela, como puede ser tener un trabajo, siempre suele acabar convirtiéndose en una obligación. Una necesidad.
En mi vida hay dos tipos de estudio actualmente: los idiomas, que sí que me suponen un placer, me gustan realmente; y las oposiciones.. que dejaron de ser una motivación para convertirse en una pesadilla en el mismo momento que me senté por primera vez delante del temario.
Aunque, es lo que hay.. y lo que toca.
Por eso, desde aquí, mando mis más sinceras condolencias a todos aquellos que están igual que yo.. desmotivados, sin ganas. A todos aquellos que al sentarse delante de los 25 temas se desmoralizan y no consiguen concentrarse e intentar ver el lado bueno de las oposiciones. No sois los únicos..
Opositores del mundo.. no estáis solos. Yo, os entiendo.

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